Te fuiste amigo sin despedirte,
el camino llegó a su fin,
no pudiste desandarlo,
el alma se cansó de lo que viviste;
Se que todos andaremos como tú,
por esos caminos llenos de aventuras,
contando a los hijos tus historias,
y al final dejar de ser.. una mentira.
Se que no volverás,
tu camino ya no tiene un retorno,
el tiempo lo creó infinito
para que todos nos fuéramos por siempre.
Dejas a tus hijos mil recuerdos,
a tus nietos la esperanza de tus sueños,
a nosotros, tus amigos, dejas tus consejos,
y a tu pueblo el ejemplo de hombre recto.
Adios, nos queda decirte
hoy que viajas al infinito,
que tengas el descanso que soñaste
y descanse tu alma para siempre.

(En recuerdo de un viejo amigo que nos
acaba de dejar en nuestro pueblo)

Tal vez no creas que sea cierto lo que estás viviendo,
Hace aproximadamente un mes que se me invitó a un congreso de la ALAIC (Asociación Lationamericana de Investigadores de la Comunicación). La asistencia fue organizada por otro maestro con el objeto de llevar un grupo de estudiantes de comunicación de nuestra institución a que conocieran a los investigadores del área y a estudiantes de otras universidades con los cuales pudiesen relacionarse.
Nunca había reparado en tí,