
Caí en largo letargo después de los 50,
las nubes cubrían la soledad del cuerpo,
los gallos kikirikiaban el despertar del alma,
todos cantaron al unísono las coplas del alba,
y yo, casi ciego y sordo, lamentaba la espera
de tu dulce voz que no llegaba.
Estaba descansando el pensamiento,
no quería perturbar la paz de su cerebro,
parecía una estatua llena de sin vida,
de la magra oscuridad que me cubría
llenando mis poros del clamor etéreo
en que se había convertido nuestro epicentro.
¡Que paz irradiaba en esos momentos!,
¡cuánta parsimonia dilataban sus pupilas!
¡que locuras reflejaban sus aspavientos!
¡cuánta ternura había en su postura!
todo lleno de esquirlas impactadas
en su regio pecho ya sin fuerza.
Descansando el pensamiento me quedé dormido,
incapaz de sentir tu mirar y tu sonrisa...
hasta mañana me dije al sentir tus manos
posarse pacientes en mi perlada frente...

7 comentarios
abril-ale
4 nov 2010 | 04:54 PM
Muchas veces nos invade un sentimiento de nostalgia por la espera de aquel/aquella que no llegará. Es ahí cuando decidimos descansar el pensamiento y nos refugiamos en los versos del poeta enamorado, y así, no desgastar nuestro espíritu en esa espera en soledad.
Versos tristes, pero hermosos.
Besoooooos.
yeidylayei
4 nov 2010 | 08:40 PM
en ocasiones paso de leer por la falta de tiempo
hoy te dire que me gusto
cada letra cada palabra
que juntas forman oraciones
parrafos
y tu poema
es muy lindo
cuando comienzo a leer intento
hacerme de protagonista para
intentar entender
lo k escribe o desea mostrar el autor
entonces comence a pensar en juanjis si
un amigo de 50 luego mi pensamiento paso a mi abule
luego a mi madre
despues a una pareja
conclusion me gusto mucho
un abrazo
yadi
rajugo
7 nov 2010 | 05:37 AM
Abril, inseparable como siempre, mil gracias por tus palabras. Creo, espero compartir contigo, que hace falta descansar para retomar el camino con más fuerza, con injundia, como dije en uno de mis poemas anteriores.
Que tengas bonito fin de semana y exitosa semana que entra.
Besooooos mil.
rajugo
7 nov 2010 | 05:40 AM
Yedi, me alegra que te haya gustado este poema y te agradezco tanta gentileza de tu parte para leerme y comentarme; es el valor agregado a este ejercicio que realizamos en nuestro espacio. Que sigas bien al igual que tu familia y amistades.
Un gran abrazo y cariños a la distancia.
argivo
7 nov 2010 | 06:47 PM
Esa mano vendrá a enjugar la fiebre de las horas...pero siempre hay una espera, que es satisfecha. Saludos. Argivo
laurencia19
24 nov 2010 | 08:51 PM
Descansar el pensamiento como dices puede ayudar a evadir ciertos dolores, detener la máquina de las ideas no debe resultar fácil, pero cuando se logra puede el corazón beneficiarse...interesante escrito.
Un abrazo.
rajugo
17 dic 2010 | 01:41 AM
Gracias Argivo y Lau por sus palabras. Es cuestión de reflexionar. Seguimos pendientes. Abrazos.
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