cuando sin querer cruzamos nuestros caminos,
ibas radiante como nube azul,
sonriente y hermosa como nunca.
Sentí lo mismo yo,
te lo digo sin mentiras ni subterfugios,
no creí mirarte hoy,
pero, oh, qué grande es el destino
que te puso en mi camino.
No hubo rechazo de tu parte,
ni hubo de mi parte algo igual,
sólo acercamos nuestros cuerpos
hasta rozar nuestros rostros al saludar.
Sentí lo mismo que hace días
cuando alegre me aclamabas atención,
un algo indescriptible me invadía
a cada paso que me acercaba a ti mi amor.
Sentí lo mismo que me dijiste,
espero sea el camino del amor...

1 comentario
erikawashigton
1 jun 2007 | 04:01 PM
Mirala a los ojos cuando la veas pasar y sabrás si siente lo mismo que tú cuando pase al caminar. No dudes en hacerlo es la unica forma de comprobarlo.
Besos para tí.
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