Ayer dejé que te marcharas,
con nada material de tí me quedé
sólo con la imagen de tu alma
en mi alma bien clavada.
Ayer dejé que te marcharas,
sola, triste, cabizbaja,
sin fuerzas para voltear a mirarme
y preguntarme el porqué me quedaba.
Ayer dejé que te marcharas,
y sin decir adios siquiera
te di la espalda sin mirar
hacia donde te marchabas.
Ayer dejé que te marcharas,
como un cobarde te dejé
y me quedé esperaando regresaras...
rajugo/2005

3 comentarios
Amaru
27 dic 2005 | 12:14 PM
Quizá ella esperaba lo mismo...
Un abrazo.
manuel
27 dic 2005 | 12:19 PM
Opino como Amaru, quizas....
rajugo
7 ene 2006 | 10:20 PM
Todos esperamos a que los demás den el primer paso y eso nos aleja del encuentro placentero...Ánimo que aún tenemos vida...
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